Tratamiento Artrosis

Ejercicio:

Tanto los ejercicios de estiramiento como los de fortalecimiento y de postura resultan adecuados para mantener los cartílagos en buen estado, aumentar la movilidad de una articulación y reforzar los músculos circundantes de manera que puedan amortiguar mejor los impactos. El ejercicio se debe compensar con el reposo de las articulaciones dolorosas; sin embargo, la inmovilización de una articulación tiende más a agravar la artrosis que a mejorarla.

Los ejercicios específicos para la artrosis de la columna vertebral pueden resultar útiles; sin embargo, se necesitan soportes ortopédicos para la espalda en caso de problemas graves. Es importante mantener las actividades diarias habituales, desempeñar un papel activo e independiente en el seno de la familia y seguir trabajando.

Descanso:

Los síntomas empeoran con el uso de sillas, sillones, colchones y asientos de automóviles demasiado blandos. Se recomienda usar sillas con respaldo recto, colchones duros o tableros de madera bajo el colchón.

Tratamiento local:

La fisioterapia y el tratamiento con calor local resultan útiles. Para aliviar el dolor de los dedos es recomendable, por ejemplo, calentar parafina mezclada con aceite mineral a una temperatura de 48 o a 51o C, para luego mojar los dedos o tomar baños tibios o calientes. Cuando la artrosis afecta el cuello, pueden ser útiles los masajes realizados por terapeutas profesionales, la tracción y la aplicación de calor intenso con diatermia o ultrasonido.

Medicamentos:

Los fármacos son el aspecto menos importante del programa de tratamiento. Los antiinflamatorios no esteroides tradicionales pueden disminuir el dolor y la inflamación. Para quienes deban tomar medicación de forma prolongada o sufran trastornos gastrointestinales, existen antiinflamatorios no esteroides que resultan menos agresivos para el sistema gastrointestinal que los tradicionales, como los llamados inhibidores de la COX-2.

Si una articulación se inflama, se hincha y provoca dolor repentinamente, los corticoesteroides se pueden inyectar directamente en ella, aunque esto sólo suele proporcionar alivio a corto plazo.

Cirugía:

La cirugía puede ser útil cuando el dolor persiste a pesar de los demás tratamientos. Algunas articulaciones, sobre todo la cadera y la rodilla, pueden sustituirse por una artificial (prótesis) que, por lo general, da muy buenos resultados: mejora la movilidad y el funcionamiento en la mayoría de los casos y disminuye el dolor en forma notable. Por lo tanto, cuando el movimiento se ve limitado, puede considerarse la posibilidad de una prótesis de la articulación.

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