Manual Merck para el Hogar
Manual Merck para el Hogar

Tipos de reacciones alérgicas

Tipos de reacciones alérgicas

El organismo reacciona frente a un antígeno creando anticuerpos. Los anticuerpos se unen al antígeno, por lo general volviéndolo inocuo. A veces, sin embargo, cuando se produce una interacción entre anticuerpo y antígeno, aparecen inflamación y daño en los tejidos. Las reacciones alérgicas se clasifican según el tipo de la lesión del tejido. Muchas reacciones alérgicas son una combinación de más de un tipo de lesión del tejido. En algunas reacciones alérgicas los linfocitos antigenoespecíficos (un tipo de glóbulo blanco) desempeñan un papel más importante que los anticuerpos.

Las reacciones de tipo I (atópicas o anafilácticas) se producen cuando un antígeno que penetra en el organismo se encuentra con las células cebadas o basófilas, un tipo de glóbulos blancos que tienen anticuerpos adheridos a su superficie y que forman parte del sistema inmunitario. Cuando el antígeno se une a estos anticuerpos de la superficie celular, las células cebadas segregan sustancias, como la histamina, que producen la dilatación de los vasos sanguíneos y la contracción de las vías aéreas. Dichas sustancias también atraen otros glóbulos blancos a la zona. Un ejemplo de una reacción de tipo I es el asma bronquial alérgica.

Las reacciones de tipo II (citotóxicas) destruyen las células porque la combinación antígeno-anticuerpo activa las sustancias tóxicas. Un ejemplo de una enfermedad causada por una reacción de tipo II es el síndrome de Goodpasture.

Las reacciones de tipo III (complejos inmunes) se producen cuando se acumula un gran número de complejos antígeno-anticuerpo. Éstos pueden provocar una inflamación extensa que daña los tejidos, particularmente las paredes de los vasos sanguíneos, creándose un proceso denominado vasculitis. El lupus eritematoso sistémico es un ejemplo de una enfermedad causada por una reacción de tipo III.

Las reacciones de tipo IV (retardadas o por mediación de células) se producen a causa de la interacción entre un antígeno y los linfocitos antígeno-específicos que liberan sustancias inflamatorias y tóxicas, atrayendo otros glóbulos blancos y lesionando el tejido normal. La prueba cutánea para la tuberculosis (prueba de la tuberculina) es un ejemplo de este tipo de reacción.

Derechos reservados ©2012 Merck Sharp & Dohme Corp. Una subsidiaria de Merck & Co., Inc. Todos los derechos reservados.
TRUSTe - Click to Verify