Manual Merck para el Hogar
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Espasmo difuso esofágico

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Espasmo difuso esofágico

El espasmo difuso esofágico (esófago en cuentas de rosario o en sacacorchos) es un trastorno de los movimientos de propulsión (peristaltismo) del esófago causado por un mal funcionamiento de los nervios.

Cómo trabaja el esófago
Cuando una persona toma sus alimentos, éstos se desplazan desde la boca hacia la garganta, también llamada faringe (1). El esfínter esofágico superior se abre (2), de tal forma que los alimentos pueden penetrar en el esófago, donde una serie de contracciones musculares, llamadas ondas peristálticas (3), impulsan la comida hacia abajo. Los alimentos pasan entonces a través del esfínter esofágico inferior (4) y entran en el estómago (5).
Cómo trabaja el esófago

Las contracciones de propulsión normales que mueven los alimentos a través del esófago son reemplazadas de forma periódica por contracciones no propulsivas. En el 30 por ciento de las personas con este trastorno, el esfínter esofágico inferior se abre y se cierra anormalmente.

Síntomas

Los espasmos musculares a lo largo del esófago se perciben típicamente como un dolor en el pecho, detrás del esternón, coincidiendo con una dificultad para tragar líquidos o sólidos. El dolor también se presenta por la noche y puede ser lo suficientemente intenso como para interrumpir el sueño. Los líquidos muy calientes o muy fríos pueden empeorar este síntoma. Al cabo de muchos años, este trastorno puede evolucionar hacia una acalasia.

El espasmo esofágico difuso también puede producir dolor intenso sin dificultad para la deglución. Este dolor, a menudo descrito como dolor opresivo detrás del esternón, puede acompañar al ejercicio o al esfuerzo, haciendo que sea difícil distinguirlo de la angina (dolor en el pecho originado por una enfermedad del corazón).

Diagnóstico

Las radiografías realizadas en el momento de la ingestión de un medio de contraste (bario) pueden evidenciar un desplazamiento descendente anormal y que las contracciones de la pared esofágica se produzcan de una forma desorganizada. Para detectar movimientos anormales de los alimentos a través del esófago se utiliza la gammagrafía esofágica (una prueba de imagen muy sensible, que muestra los movimientos de los alimentos marcados con una pequeña cantidad de un indicador radiactivo). Las mediciones de la presión (manometría) proporcionan el análisis más sensible y detallado de los espasmos. Si estos estudios no son concluyentes, se puede realizar una manometría cuando la persona ingiere alimentos o administrar edrofonio para provocar los espasmos dolorosos.

Tratamiento

A menudo, el espasmo esofágico difuso es difícil de tratar. Se pueden aliviar los síntomas con la nitroglicerina, los nitratos de acción prolongada, los anticolinérgicos como la diciclomina o los bloqueadores de los canales del calcio como la nifedipina. Algunas veces se necesitan analgésicos potentes. Puede resultar de ayuda inflar un balón dentro del esófago o pasar sondas (dilatadores de metal cada vez mayores) para dilatar el esófago. Si no resultan eficaces las otras medidas de tratamiento menos radicales, el cirujano puede tener que seccionar la capa muscular del esófago a lo largo de toda su longitud.

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